Memorias del Viento

«El viento nos guarda, el arte nos recuerda.»

El viento resguarda en su memoria las huellas de caminos recorridos, de luchas insurgentes que desafiaron la tormenta y sembraron tempestades. Los pasos cansados evocan historias de resistencia y esperanza, mientras las pisadas ligeras se entrelazan con la arena y el polvo del tiempo.

En su soplo persisten los abrazos furtivos, los besos clandestinos y las caricias que aún un perfume atrevido delata. Los cantos de mi gente viajan con él, vibrando en las cuerdas de la guitarra, en la flauta andina y en el latido profundo del tambor africano, llevando ecos de tiempos remotos donde el paraíso era nuestro.

Nos queda el viento y su memoria. Nos quedan sueños por conquistar, amores por descubrir y caminos por andar. Nos quedan nubes teñidas de colores y la sombra de un árbol frondoso donde sentarnos a recordar lo que fuimos, mientras el viento travieso nos cubre de hojas doradas, casi secas.